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Profesora Daniela Marzi expone en XV Jornadas de Pensamiento Alemán

Académica de Derecho UV ofreció la conferencia “Rosa Luxemburgo y Hannah Arendt: las molestas apátridas”.

La profesora de la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso, Daniela Marzi, participó como expositora en las XV Jornadas de Pensamiento Alemán, organizadas por el Instituto de Filosofía de la UV, Goethe Institut de Valparaíso y el Club Alemán de Valparaíso.

En la oportunidad, la académica presentó la ponencia “Rosa Luxemburgo y Hannah Arendt: las molestas apátridas”, exposición que cerró el ciclo. En la oportunidad, planteó las similitudes entre ambas autoras, como pertenecer a la clase judía europea intelectual, ser apátridas y constituirse como críticas agresivamente resistidas de su tiempo. “Rosa Luxemburgo plantea la teoría del ‘tercer hombre’, donde el capitalismo no era un sistema cerrado destinado a colapsar bajo el peso de sus contradicciones internas, sino que la existencia de sectores precapitalistas permitía un proceso de acumulación y expansión continuo, al ser llevados a la esfera de influencia de las naciones capitalistas. En consecuencia, su colapso automático sólo podía ocurrir cuando se hubiese conquistado y devorado toda la superficie de la tierra, pero entendidas así las cosas, caía la importante consigna política de la inevitable destrucción del capitalismo, lo que la llevó a no ser publicada ni traducida. Por su parte, Hannah Arendt sostuvo en forma provocadora que la única aportación original del marxismo fue la glorificación de la clase trabajadora, cuestión inédita en la historia de las ideas y en el pensamiento filosófico”, explicó.

“Sin embargo, fue con la publicación de Eichmann en Jerusalén, en 1963, que experimentó el ataque de amigos y enemigos. La idea de la ‘banalidad del mal’ era insoportable: la sociedad no estaba en condiciones de escuchar que quienes actuaron en el régimen nazi no eran bestias, no eran la encarnación del mal, que no tenían motivaciones personales en su actuar y que no se sentían responsables. La crítica se movió desde los argumentos teóricos hasta el ataque personal, ese que jamás se le habría hecho a un filósofo: que el problema de Arendt era no haber podido superar todavía que su amante Heidegger hubiese sido el filósofo del nazismo, pese a que ella, con gran agudeza, ya había apuntado ‘que el error de Heidegger había sido creer que el nazismo necesitaba de filósofos’. Otra vez se la acusa de no entrar en los cánones disciplinarios específicos ni en los cánones políticos. Sin embargo, se volvieron libros imprescindibles para entender el siglo XX”, cerró la profesora.

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