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Profesora Alejandra Zúñiga participó en conversatorio “Proceso constituyente y paridad”

La actividad se llevó a cabo en el Instituto de Estudios Judiciales.

La profesora de la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso, Alejandra Zúñiga, participó como expositora en el conversatorio “Proceso constituyente y paridad”, llevado a cabo en el Instituto de Estudios Judiciales. En la oportunidad, presentó la ponencia “Ideas para una nueva Constitución escrita, también, por mujeres”.

Durante su intervención, la académica indicó que “tenemos una oportunidad histórica única, no sólo en Chile, sino que en el mundo. Vamos a poder participar, en igualdad de condiciones, en la redacción de una nueva Constitución. Es decir, vamos a poder influir en el contenido de las reglas que definen el modo en que se organiza el Estado y los derechos que éste reconoce a sus ciudadanas. Las mujeres vivimos variadas formas de violencia: la más evidente, la violencia doméstica, los femicidios. La menos evidente, la pobreza, que en todos los países del mundo tiene rostro de mujer. También la violencia que deriva de la falta de cuidado médico y de abortos clandestinos. La violencia sexual en la calle, en los colegios, en el trabajo”.

“Las mujeres ejercen menos del 10% de los cargos de jefes de Estado, y ocupan solo el 20% de los escaños parlamentarios de todo el mundo. Integran solo el 5% de las juntas directivas de las grandes empresas latinoamericanas, mientras que en las grandes empresas europeas solo hay una media de un 3% de mujeres en puestos directivos. Aunque un número cada vez más creciente de mujeres se ha incorporado al mundo del trabajo remunerado, muchas investigaciones han probado que las mujeres trabajadoras se concentran en unas pocas áreas ocupacionales (trabajos para mujeres) que son peor remunerados, despreciados y de baja calificación. ¿Por qué razón, si las mujeres hemos ingresado -en algunos casos- masivamente al mercado laboral, continuamos ocupando las peores plazas laborales?”, añadió.

Explicó además que “hoy, la mujer que se dedica a las labores de cuidado no puede gozar de ese bien incorpóreo tan relevante en el mundo capitalista llamado ‘respetabilidad’, es decir, esos privilegios de quienes desempeñan roles valorados socialmente, como el de un médico, un ingeniero, un economista o un abogado, pero nunca una cuidadora de niños, discapacitados o ancianos, o una ‘dueña de casa’, por muy relevante que estas funciones sean para la vida diaria de cada una de nosotras. En este escenario solo será posible corregir la estructura androcéntrica en que opera el capitalismo cuando, además de considerar la figura del trabajador asalariado, se considere un cambio real en la figura de la cuidadora. Existen varios modelos de contabilización monetaria que revelan que el trabajo doméstico y de cuidado representa entre un quinto y un tercio del Producto Interno Bruto de los países”.

“Yo creo que una política pública eficaz debe considerar apoyar a las personas para que puedan realmente elegir el trabajo que más les gusta. Las cifras muestran que la gran mayoría de las mujeres optan por retirarse (al menos temporalmente) del mercado laboral pagado con el objeto de cuidar a sus hijos, ancianos o enfermos. Con independencia de cuál creamos que es la verdadera razón de esa elección –biológica o cultural- la sociedad debe reconocer que los cuidados son un problema colectivo del que debe ser garante el Estado y que, por su fundamental importancia, debe ser remunerado como cualquier otro trabajo. Por cierto que reconocer el derecho a una renta por el trabajo de cuidado no solo ayudaría a mejorar las condiciones de vida de las mujeres y a dignificar su labor, sino que también podría ser una herramienta para subvertir los roles de género, pues, si consideramos que el dinero es uno de los más importantes motores de la actividad humana y, por tanto, una efectiva herramienta de cambio social, un manejo adecuado de la política podría servir de incentivo suficiente para que los hombres decidan optar también por trabajo de cuidadores”, cerró.

Junto con la profesora Alejandra Zúñiga, en el panel de expertas también participó María Cristina Escudero, académica del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile.  

El video completo de la actividad, acá: http://bit.ly/38Tfr4w

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