conversatorio diálogo constituyente

Escuela de Derecho co-organizó conversatorio sobre diálogo participativo en el proceso constituyente

En la actividad participó el profesor y convencional constituyente Agustín Squella, y moderó la académica Marcela Fernández.

Con el objetivo de aportar al debate político con la entrega de herramientas a los 155 convencionales constituyentes, quienes serán los encargados de redactar la nueva constitución para Chile, el Centro de Estudios de la Justicia y Departamento de Derecho Procesal de la Universidad de Chile, la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso, la Facultad de Derecho de la PUCV, el Foro Constitucional de la UC, y la Facultad de Derecho de la UDP, organizaron el conversatorio “Del debate político al diálogo participativo en el proceso constituyente”.

La actividad contó con la participación del profesor de la Escuela de Derecho de la UV y convencional constituyente electo por el distrito 7, Agustín Squella; el académico de Derecho UC y convencional constituyente por la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, Rodrigo Álvarez; y el docente de la Universidad de Chile y también convencional electo Fernando Atria.

Durante la jornada se desarrollaron cuatro bloques donde se tocaron diferentes temas que fueron liderados por docentes de diversas casas de estudio, instancia en la que participó Marcela Fernández, profesora de la Escuela de Derecho de la UV, quien realizó su presentación en torno a la participación de la ciudadanía en la generación de una nueva constitución.

La académica contextualizó su pregunta indicando que “el proceso constituyente, si bien podríamos considerarlo desde el punto de vista académico como un hito histórico, claramente tiene una dimensión de pacificación social, y desde ese punto de vista resulta necesario considerar algunos elementos que tienen que ver con nuestra disciplina y que es lo que queremos poner de relieve, que están vinculados al concepto de transformación del conflicto y también a los procesos de construcción de paz. Hay un aporte de la construcción de los procesos de paz respecto a cómo valorar y estimar el que es necesario incorporar los diferentes niveles de participación en el proceso constituyente, considerando siempre que es posible identificar actores que tengan capacidad vertical, es decir, unir el liderazgo alto con el de base, y líderes con capacidad horizontal, es decir, dentro de los mismos niveles poder conectar personas que están en diferentes identidades”.

Tras su intervención, la profesora de la UV preguntó a los expositores acerca de cómo creen que se deberían abordar las estrategias de la participación, asumiendo que la convención tiene el desafío de trabajar en el proceso constituyente, una respuesta institucional a la crisis social que vive Chile.

Al respecto, el académico Agustín Squella explicó que “en la vida en sociedad se dan inevitablemente diferentes relaciones entre personas: de intercambio, de colaboración, de solidaridad, de competencia, de desacuerdo, y de conflicto, y ninguna de éstas son ni sublimes ni patológicas, sino que son inseparables de la vida en común. No son anomalías las relaciones de desacuerdo y de conflicto, y aunque todos procuramos que los desacuerdos no se transformen en conflictos, al permanecer en el terreno de los desacuerdos y cuando se transforman en conflicto no hay que desgarrarse con aquello, porque el derecho ha provisto instancias, reglas y procedimientos para que, acaecido un conflicto en un determinado ámbito, encuentre un curso pronto, pacífico y eficaz”.

“En este marco, le he dado siempre mucha importancia a lo que se llama solución alternativa de conflictos, porque cuando no salimos del conflicto a través del derecho o de otras instancias, lo que viene después son los golpes o la llamada ley del más fuerte, entonces si el conflicto no es una anomalía social, sí tiene el riesgo de transformarse en algo indeseable. Paul Ricoeur, el gran filósofo belga, hacía la distinción de la lógica del conflicto a cualquier precio, y la lógica del acuerdo a como dé lugar, dos lógicas negativas. El tercer ítem guarda relación con la participación. El reglamento de la convención tendrá que establecer modalidades de participación, y la ciudadanía va a tener que acompañar, hablarle y darle una mano a la convención, además de que la ciudadanía realmente se conecte con la convención”, añadió.

Destacó que la participación va a captar la enorme diversidad del país, asegurando que “cuando abramos la participación no vamos a encontrar una sola voz, ni tres, ni cuatro. Vamos a encontrar toda la rica y feliz diversidad de una sociedad abierta, que se caracteriza por la diversidad de creencias, ideas e intereses, y pongo el acento en lo último: una sociedad es antes un avispero de intereses que de creencias e ideas. Tenemos discrepancias en creencias e ideas, pero tenemos muchas más discrepancias en cuestiones de intereses. Si vamos a captar multiplicidad de creencias, ideas e intereses legítimos en juego, vamos a escuchar todo eso, y quienes lo van a tener que procesar y tomar una decisión definitiva a propósito de esa diversidad son los 155 constituyentes. Apunto a esto por la responsabilidad que cae sobre nosotros, de procesar, conversar, ponerse de acuerdo, decidir y someterse al plebiscito final”.

El registro de la actividad se puede ver acá: https://bit.ly/3d34imL

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