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Alumnos de Derecho se adjudican proyecto que beneficia a mujeres privadas de libertad

“Tercer Ciclo de Derechos Humanos para Mujeres Privadas de Libertad a realizarse en el centro penitenciario Femenino de Valparaíso” es el nombre del proyecto adjudicado por estudiantes de Derecho y Teatro a través de la Dirección de Asuntos Estudiantiles, DAE, iniciativa que han preparado desde el mes de mayo del presente año.

De esta forma los alumnos que vienen desarrollando experiencias anteriores en esta materia, por medio de talleres y ayudas a mujeres privadas de libertad, se adjudicaron un millón de pesos para llevar a cabo el proyecto que han comenzado a preparar con el objeto de ejecutarlo a partir del mes de septiembre.

Así, los alumnos Sthephanie Labbe, Isamaría Castillo, Nicolás Mayol, Ana Camila Vega, Javiera Severino, Josefina Yi-An Espinoza, Mathías Martínez, Nataly Figueroa, Tamara Antilef, Alejandra Estay y Javiera Severino, egresada de Derecho, pertenecientes a las comunas de Villa Alemana, Quilpué, La Cruz, Valparaíso y a la Región de la Araucanía, tendrán la responsabilidad, durante doce semanas, de realizar talleres con temáticas relacionadas a las mujeres privadas de libertad que seleccionaron en una encuesta que aplicaron a las internas.

A partir del instrumento, se elaboró la planificación para poner en acción los talleres sobre ideas que las mujeres visualizan en la cárcel. Nataly Figueroa indicó que “hicimos una encuesta a las internas donde ellas manifestaron sus necesidades y que, principalmente, decían qué tipos de talleres deseaban o falencias de los talleres anteriores que se podían reforzar, y lo que más importa es la experiencia que ellas pudieran recabar con todo esto y que en conjunto nosotros podamos llevar este proyecto mejor”.

Las sesiones educativas tienen como temática principal los Derechos Humanos y cada uno tendrá su propio foco centrado en derechos de familia, emprendimiento vinculado al tema jurídico, formas de acceso al beneficio penitenciario, entre otros tópicos.

Según explica la alumna egresada Nataly Figueroa, “muchas veces esos temas pasan a segundo plano y hay una desinformación dentro de la cárcel, lo que nosotros buscamos aportar con este proyecto” cuya ejecución está basado en presentaciones de talleres a través de profesionales especializados donde los estudiantes cumplirán un rol de acompañamiento, además del protagonismo de las alumnas de la carrera de Teatro que tendrán el rol de hacer intervenciones específicas.

Los talleres surgieron el año 2016 donde los estudiantes reconocieron la importante labor de la profesora de la Escuela de Derecho Marcela Aedo, quien instaló la temática sobre aspectos de los derechos penitenciarios, según relatan los alumnos.

“Era bueno sacar estos fondos, porque todo era en base a la autogestión y la buena voluntad, y ahora tenemos un piso material para desarrollar actividades sin tener que prescindir de recursos. Es importante que la Universidad de Valparaíso haya respaldado este proyecto dentro del rol público y social que implica ser una universidad pública”, comenta Ana Estay.

Los jóvenes reconocen que tendrán que compatibilizar sus estudios con la ejecución del proyecto, y sienten el compromiso que ello significa. Sin embargo, son conscientes del gran aporte que realizarán a las beneficiadas, al tratar un tema que es invisible para la sociedad.

El proyecto iniciará en septiembre para dar paso a la planificación del trabajo, y posteriormente desarrollar los talleres una vez por semana. La coordinación está sujeta a los tiempos de las penitenciaras de acuerdo a las normativas de funcionamiento que ejecuta Gendarmería.

Nataly Figueroa subraya que “es un trabajo que implica recursos y esfuerzo de todos”. Una vez finalizado, los jóvenes presentarán un informe a la DAE cuyo contenido principal será explicar el funcionamiento del proyecto aplicado en el recinto beneficiado. Además, no descartan replicar la propuesta para los próximos años.

Desde lo humano, Nicolás Mayol señala que “ha sido lejos la experiencia más enriquecedora que he tenido como estudiante. En 2016, cuando terminamos el ciclo, se me acercó una mujer interna, la Filomena, y con lágrimas en los ojos nos dio las gracias y dijo que nos quería mucho. Como estudiante de Derecho lo veo como una preocupación, no solamente declarativa, sino tímida, y eso es impagable”.

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