Se presentó libro sobre Sistema Registral Inmobiliario del profesor de Derecho UV Aldo Topasio

Como “un excelente resumen de la materia en cuestión y un texto pensado para facilitarles la vida a los estudiantes”, fue apreciado el último libro de autoría del profesor de la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso, Aldo Topasio Ferretti, titulado “El sistema registral inmobiliario del Código Civil”, editado por el sello EDEVAl de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UV.

La ceremonia se realizó en la Sala de Consejo Italo Paolinelli de la Facultad y estuvo encabezada por el decano Alberto Balbontín; el director de la Escuela de Derecho UV, profesor Claudio Oliva y la presidenta del departamento de Derecho Civil, profesora Susana Bontá; además del profesor Ricardo Saavedra, uno de los comentaristas de la obra. Asistieron también académicos, estudiantes, abogados, familiares e invitados especiales.

El director Claudio Oliva, manifestó su satisfacción por la cantidad de libros de profesores de la Escuela de Derecho UV que se han presentado durante 2017; “es el séptimo libro que presentamos en lo que va del año y aún hay otras presentaciones programadas, lo que es motivo de gran alegría para nosotros”.

Agregó que la presentación de este texto de Aldo Topasio, “es particularmente significativa, porque es un libro de un profesor ejemplar, de larga y fructífera trayectoria. El aprecio por la diversidad que caracteriza a nuestra Escuela, nos permite entender con claridad que hay distintos modos de ser un académico ejemplar. En el caso del profesor Topasio, eso se sintetiza diciendo que ha desarrollado su inquietud intelectual y sabiduría son sobriedad y generosidad”.

El director comentó además que “en el ámbito como el académico, en que las vanidades no están ausentes, el profesor Topasio ha destacado siempre por su modestia. Me atrevería a decir incluso que una cierta tranquilidad espiritual le ha permitido mirar a los egos inflamados con ironía e incluso con compasión”.

Otra característica del académico, agregó Claudio Oliva, “es la generosidad de sus conocimientos, el compartirlos con otros y sobre todo con los estudiantes. El profesor Topasio, siempre ha entendido muy bien que la primera responsabilidad de un académico es la formación de los alumnos” y en ese sentido, precisó, este libro “está pensado para facilitarles la vida a los estudiantes y creo que puede ser eficaz en esa función; agradezco y felicito al profesor Topasio por ésta y por todas sus obras y por lo mucho que hemos recibido de ellas y de su ejemplo en esta Escuela todos estos años”.

PROFESOR RICARDO SAAVEDRA

Por su parte, el profesor de Derecho Civil Ricardo Saavedra, recordó algunos aspectos de “la persona que está detrás de la obra. En 1977, el profesor Aldo Topasio se licenció en esta Escuela, es decir, lleva 50 años dedicados al derecho, gran parte destinados a la actividad académica. Es titular de la cátedra de Derecho Romano e Historia del Derecho a partir del año 1970: es decir, son 47 generaciones de esta casa de estudios que recibieron de él las primeras nociones sobre instituciones jurídicas troncales para la formación de un profesional de excelencia”.

Acotó que “el profesor Topasio es heredero y representante de la tradición de grandes maestros que lograron para esta Escuela un gran prestigio como centro de enseñanza jurídica de este país, pero con estilo muy peculiar para su época, toda vez que él comprendió tempranamente que ser hijos del rigor no significa necesariamente ser hijos del temor, como muchos lo interpretan”.

El profesor Saavedra señaló que “con el profesor Topasio, aprendimos además que el objetivo de la actividad docente y de la investigación jurídica no es impresionar ni menos intimidar a ninguna persona y no por ello podemos no dejar de impresionarnos con la información que nos sigue entregando el currículum del profesor Topasio, que nos da cuenta de más de 30 publicaciones académicas de las cuales 16 son libros o monografías, incluyendo algunas de gran resonancia internacional como su obra El Derecho Romano Patrimonial, publicado en la Universidad Autónoma de México” en el año 1992, que todavía se sigue reseñando”.

Precisó que “quizás, la excesiva modestia que siempre ha acompañado su personalidad nos ha impedido aquilatar en debida forma la real estatura intelectual y académica del profesor Topasio, aunque tal vez ahí se encuentra la clave de su prolífica producción jurídica, sustentada en el trabajo constante y laborioso del investigador que hace valores como la autoridad y sobriedad una forma de ser y de pensar”.

PROFESORA SUSANA BONTÁ

En tanto, la presidenta del departamento de Derecho Civil de la Escuela de Derecho UV, Susana Bontá, comentó que con este libro, el profesor Topasio “nos entrega una excelente síntesis de una de las materias más complejas del derecho civil patrimonial”.

Explicó que “la posesión se ha erigido como uno de los símbolos de la complejidad jurídica en la teoría y es una fuente importante de litigios apasionados, caros y largos en la práctica de nuestros tribunales. Diversos factores contribuyen a ello: oscuridad y a veces contradicción de los textos; las innumerables falencias de nuestro sistema de registro, que generalmente genera incerteza porque permite algo que cuesta tanto entender, como la existencia de inscripciones paralelas; la falta de obligatoriedad del registro, no hay obligación de concurrir a inscribir, unido a la escasa legalidad del mismo; las diferencias doctrinarias que se dan llevan a la larga a una tremenda incertidumbre, la que se define cuando el tribunal debe dictar su sentencia para el caso concreto que debe conocer. Este es el escenario en el que debemos transitar los abogados en nuestro ejercicio profesional, dado lo especial de todo este sistema”.

Finalmente, la profesora Susana Bontá señaló “gracias profesor Topasio por entregarnos un texto de un tema sobre el cual hay mucha confusión por parte de todos los operadores jurídicos”.

El profesor Aldo Topasio intervino a modo de cierre de la ceremonia y señaló que efectivamente, su principal motivación para escribir el libro fueron los estudiantes, “para explicarles los aspectos fundamentales de nuestro sistema posesorio inscrito” y culminó puntualizando que “se han hecho muchos recuerdos y repasado décadas de trabajo, pero lo importante es que todavía estamos acá”.