Abogado de Superintendencia de Medio Ambiente señaló que son escasos los especialistas jurídicos en este campo

Como un campo laboral que puede ser muy promisorio para los futuros abogados, por la falta de especialistas existentes en la materia actualmente, calificó el asesor legal de la Superintendencia de Medio Ambiente, Pablo Tejada Castillo, el área disciplinar del derecho ambiental.

El experto, fue invitado a exponer sobre el tema en el marco del Taller de Inserción Profesional que coordinan los profesores de la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso, Críspulo Marmolejo e Inés Robles.

La actividad se realizó en la sala 10 de esa unidad académica y contó con la participación activa de los estudiantes asistentes.

Pablo Tejada manifestó que el derecho ambiental está estrechamente vinculado al derecho administrativo y que es requisito fundamental, para desempeñarse en la primera área, dominar la segunda.

“La esencia del derecho ambiental es el derecho administrativo; pues actualmente todos los litigios de este campo, se resuelven acorde al acto administrativo”, explicó el abogado de la Superintendencia, recordando que los tribunales ambientales existentes en Chile son relativamente nuevos y que se encuentran ubicados solamente en tres ciudades del país: Santiago, Antofagasta y Valdivia.

“Hoy no hay barreras para desempeñarse en el derecho ambiental; es una disciplina nueva, sobre la cual se ha escrito poco, existen contados fallos y escasos especialistas”, señaló el invitado, agregando que el primer tribunal ambiental del país comenzó a funcionar el año 2013 y que desde ese año hasta ahora, entre los tres juzgado especiales, sólo se han dictado entre 50 y 60 fallos, lo que en su opinión demuestra que es un área de desempeño incipiente y promisoria para los futuros abogados.

Comentó que el rol de la Superintendencia de Medio Ambiente es fundamentalmente regulatorio y que no por ello se debe entender que es “absolutamente verde” o por el contrario, que promueva a toda costa los proyectos empresariales. “Nosotros estamos tanto para proteger el medio ambiente como también el proyecto de inversión. No estamos a favor ni en contra de algo, pues como sector público, nuestra función es eminentemente regulatoria. Estamos para generar y tramitar procedimientos administrativos”.

Especificó que “la idea es que los proyectos se hagan, pero bajo ciertas condiciones y requisitos; que sean sustentables como idea de negocios, con análisis de costos y beneficios. No tomamos decisiones políticas, sino que técnicas, considerando si hay méritos y respeto al fondo del acto administrativo”.

Asimismo, Pablo Tejada explicó a los estudiantes de Derecho que el derecho ambiental se basa en cuatro leyes fundamentales, que en su conjunto no son tan extensas sino que más bien técnicas. Se trata de las leyes Nº 19.300 (Sobre bases generales del Medio Ambiente); Nº 20.417 (Ley Orgánica de la Superintendencia de Medio Ambiente); Nº 20.600 (que creó los Tribunales Ambientales) y la Nº 19.880 (que establece bases de los procedimientos administrativos que rigen los actos de los órganos de la administración del Estado).

Señaló que además de dominar estas cuatro leyes, un abogado ambientalista “debe saber aspectos técnicos, un poco de ingeniería, de suelos, de aguas, de minería y de temas sectoriales, ya que cada caso es muy específico, con muchos tecnicismos y muy ligados al lugar geográfico que se trate”.